¿Mi niño con problemas?

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Pareciera que es una nueva moda escuchar, luego de una evaluación psicológica de rutina en los nidos o coles, que nuestros enanos deben pasar por evaluaciones especializadas o terapias. Y a nosotras? Se nos ponen los pelos de punta!

A ninguna mami o papi en el mundo les gusta escuchar que tu hijo puede tener algún problema o que necesita evaluaciones para descartar alguna anomalía. Que si es muy movido o inquieto, tenemos que descartar “Hiperactividad”, en algunos casos “Déficit de Atención”… Que si es muy tímido o callado, tiene alguna patología como “Autismo”. Y a todo esto, que de cierto hay?

Antes de ahondar más en el tema, aclaro mamis, que no soy psicóloga, que inclusive, muchas veces soy muy crítica con ellas (cosa muy mala, por cierto). Y

mi crítica va mas a las “profesionales” que muy sueltas de huesos, “asustan” a los papas dando diagnósticos que, muchas veces, son apresurados y que necesitan bastantes evaluaciones mas complejas para descartar o afirmar.

Pero les hablo desde mi experiencia como mama de dos niños con personalidades y caracteres muy distintos.

Les cuento, que cada vez me convenzo mas que las terapias son necesarias. Y por qué? Porque estamos en un mundo que cada vez está mas acelerado y que la televisión, dibujos, internet, tecnología, problemas y la vida misma están al alcance de nuestros hijos. Ahora, ellos no son ajenos a algunas cosas y no podemos pretender que vivan en una burbuja. Por eso creo que tener ayuda o apoyo no está mal para nada.

Pero que pasa cuando los problemas van más allá?

Como les puse mas arriba, mis hijos tienen personalidades distintas. El mayor es súper inquieto, extrovertido y hablador. Si! Como lo imaginan, me mandaron mas de una vez a que descarte un grado de hiperactividad en el.

No lo lleve a ningún Neuropediatra, que son los que descartan o confirman el diagnostico, pero si lo lleve a que le hicieran una evaluación y resulto ser que no juntaba todos los síntomas para calificar como posible Niño Hiperactivo.

Solo me dieron excelentes pautas para canalizar de la mejor manera su energía. En el caso del mas pequeño fue un poco mas complejo. Al ser mas tímido e inclusive, muchas veces arisco, me dijeron en una evaluación de medio día en el nido, que debía descartar alguna patología o alguna inmadurez neurológica.

Obviamente por mas, que una no sea mamá primeriza, se alarma, llora y ruegas que solo sea un mal diagnóstico.Los resultados de una evaluación con psicólogas y terapeutas especializadas, descartaron el autismo, pero está asistiendo a terapias. (Ya lea escribiré un post entero para contarles.)

Mi intención con escribirles esto, y contarles mi experiencia, es tranquilizarlas y sepan que esto es mas que normal en estos tiempos y que tomen con mucha calma todo lo que les digan. Además les dejo estos consejos que espero les sirvan:

  1. Respiren y cálmense. Algo malo que nos digan con nuestros hijos siempre nos prende las alarmas, pero lo mejor en estos casos es tomar todo con serenidad y estar siempre dispuestas a escuchar.
  2. Busquen a la persona adecuada y que les inspire toda la confianza.
  3. Nunca se cierren a un diagnostico. Si las deja mas tranquilas busquen una segunda opinión, pero siempre tengan presente que nuestros hijos nos tienen a nosotras. Si somos fuertes y constantes, siempre se sale adelante.
  4. No digan ni piensen que sus hijos no necesitan ayuda. Todos la necesitamos… sino son ellos, tal vez somos nosotras las que necesitamos una guía de como criarlos y educarlos mejor. Al menos evalúenlo.
  5. Toda terapia o tratamiento ayuda, pero no solo depende del especialista… esto es un trabajo conjunto. Y estoy convencida que todo depende, principalmente, de nosotros los papis. Trabajemos o no, siempre apoyemos y reforcemos a nuestros enanos. Somos su guía y ejemplo, nunca lo olviden!

Mucha suerte mamis!

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