Feliz día del Padre mamá

Hoy me puse en tus zapatos, hoy quise sentir y pensar como tú.
Imaginé tu dolor, tu rabia e impotencia por la injusticia que cometieron contigo.
Quise sentir tu miedo al futuro, a los reproches y a las preguntas.
Quise y no pude. No soy tan fuerte, ni tan valiente ni tan admirable.

Tienes una habilidad única para ponerle sonrisas a esas mañanas atareadas, para llenar de carcajadas esas tardes donde la angustia amenaza con hacer su entrada. Llenar de historias y cuentos las noches de preguntas y dudas. Repartes el doble de amor del que, crees, eres capaz de dar.

Tu astucia es sorprenderte cuando te ves en la obligación de estirar un sueldo que no alcanza. Tu amor por la vida, te hace estar rodeada de “ángeles” que te dan la mano cuando estas a punto de ahogarte. Tu fuerza, tu empuje, tus deseos de ser mejor y de ser ejemplo, te hacen mágica.

Nadie te dio un manual ni una guía para esto, por el contrario, el mundo te lleno de ideales, de prototipos, de lo que debe ser. Nadie te preparó para que hagas un trabajo diseñado para dos, pero ahí estas, con la frente en alto y con los puños cerrados en pie de guerra por si te tocan mas peleas, donde demostraste ser la mejor soldado de este campo de batalla, en el que sin pedirlo ni imaginarlo, se convirtió tu vida. Una sucesión de luchas en las que te estas volviendo experta.

Se, que a veces, lloras por las noches. Lloras tu suerte y tu soledad. Sé que, sin pedirlo, llegan esos días cargados de nubes grises en donde quieres explotar, gritar que no puedes mas. Días en los que quisieras cambiar esa suerte o juego sucio del destino, en los que reprochas, en los que cuestionas, días de preguntas y repreguntas, días donde te sientes sola, desamparada y frágil.

En esos días, mírate en el espejo, respira profundo, sécate las lagrimas y reconócete. Eres una elegida, llena de fuerza, de valores, de empuje, de vida. Eres admirable, única, poderosa e invencible. Mira a tu alrededor, a esa personita que es tu fuerza, tu motivo y tu inspiración. Esa, que Dios te encargó para que llenaras de amor, porque sabe que eres capaz.

Esa personita, que decidiste cargar en tus brazos y llevarla por siempre en el corazón. Por la que enfrentas el mundo, por la que te levantas día a día, por la que sales adelante.

Esa, que hoy te mira desde abajo con inocencia, será la misma que en unos años te mire de frente y te diga lo mismo que te diré yo ahora: Gracias por enseñarme, por ser un ejemplo. Admiro y respeto tu labor, tu amor y tu valentía. Eres única y la mejor.

Feliz día del padre, mamá!

Sara.

3 COMENTARIOS

  1. Al leer me sentí tan identificada, en lo que ha sido el largo camino de mi vida el criar ha mi hija y mis momentos de soledad en donde muchas veces el cansancio parecia que no me dejaria avanzar
    Gracias por escribir esas hermosa palabras que tocaron lo mas profundo de mi corazón y llegue hasta las lagrimas

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here